El comercio tiene más de 4.000 años de historia, apareció en la época neolítica cuando los primeros asentamientos humanos comenzaron a repartir sus excedentes a base de trueque entre las poblaciones limítrofes. Estoy seguro que en el comercio primitivo algún comerciante mesopotámico convenció al agricultor de turno de que si hacía caso a sus técnicas de venta dejaría de trabajar de sol a sol en sus campos porque le iba a hacer rico rápidamente y sin esfuerzo. En esa época no le llamaban Marketing ni tampoco hacían Masterclass ni membresías de conocimiento, lo cierto es que aquellos mercaderes inventaron, a base de mucho esfuerzo  el mayor motor de crecimiento y progreso social que se ha conocido nunca en la humanidad, el Comercio.

Los que hoy nos deslumbran con trucos y técnicas que dicen haber descubierto para vender más como por ejemplo que con tal o cual envase o color se aumentan las ventas, es importante que conozcan que la palabra “Marca” den realidad hace referencia a los grabados (marcados) en las vasijas que transportaban en el 4.000 A.C los mercaderes Fenicios tras navegar por sus rutas comerciales durante meses para comerciar en los puertos del Mediterráneo. En esa época ya necesitaban diferenciarse en la venta de sus productos porque con esos simbolos se podía distinguir entre un aceite o un vino proveniente de Hispania de otros aceites de menor calidad.

Los arqueólogos que trabajan en países alrededor del Mar Mediterráneo han desenterrado carteles anunciando varios eventos y ofertas. Los romanos pintaban los muros para anunciar peleas de gladiadores y los fenicios pintaban cuadros sobre grandes rocas para promover sus productos a lo largo de rutas de desfiles. Durante la edad de oro en Grecia, los pregoneros de la ciudad anunciaban la venta de ganado, artículos artesanales e incluso cosméticos. Un antiguo “comercial cantado” decía como sigue: “Para ojos que brillan, para mejillas como el amanecer / Para belleza que perdura después de que la juventud se ha ido / Para precios razonables, para la mujer que sabe / Comprará sus cosméticos a Aesclyptos”.

Con el pasar de los siglos han sido numerosos los mercaderes que se jugaron la vida para conseguir distribuir las mercancías, medicinas, alimentos y conocimientos por todo el mundo, propiciando descubrimientos de nuevos territorios y creando rutas comerciales que en definitiva conseguían que la sociedad avanzase y fuera más prospera, aunque entre medias las ambiciones humanas trajeron también guerras, enfermedades y proteccionismo político  que frenaban una y otra vez el aumento del bienestar de los ciudadanos.

A partir del auge del capitalismo el mundo comercial se fue institucionalizando y pasó a ser considerado como una parte fundamental de la estructura económica para la consecución de cotas altas de bienestar social, sin embargo las deficiencias en los mercados por posiciones monopolísticas  y los abusos en cuanto a la desmesura de disposición de recursos naturales están provocando graves problemas con difícil solución.

En el contexto de la producción en masa surgió a finales del siglo XIX la ciencia del Marketing junto al auge de las ciencias sociales tales como la Sociología y la Psicología y el desarrollo de las teorías y modelos Económicos. Dicho ámbito parece hoy en día haberse olvidado por la revolución digital que estamos viviendo donde los nuevos conceptos que se aplican tienen mucho de efectismo y poco de Ciencia.

En la sociedad digital nos deslumbran los nuevos Gurús del Marketing con sus palabros y tecnicismos han descubierto en la sociedad digital la piedra filosofal de los negocios, aquella tabla que buscaban los antiguos alquimistas para convertir cualquier elemento en oro.  Al parecer si seguimos sus pasos,  por un no muy módico precio, estos maestros embaucadores nos enseñaran el camino del éxito con técnicas de psicología barata mezcladas con dosis de budismo para poder digerirlo con tranquilidad y saber meditar los fracasos, que en todo caso nos ayudan a ser mejores personas, nosotros pobres y ellos ricos.

Muchos de estos vendehúmos nunca han estudiado un manual de mercadotecnia, son intrusos que vienen de otras profesiones en busca del dinero fácil. Hace tiempo que los escucho hablar con muchas incongruencias, confundiendo el  Marketing con la Comunicación y Publicidad o que las nuevas técnicas de SEO son es si mismas estrategias de Marketing, incluso promueven planes de acción comercial sin tener en cuenta factores tan importantes como la planificación estratégica o los estudios de mercado.  En definitiva lo que consiguen es hacer un Mal Marketing y que la población asocie a los trucos, tretas y engaños con una palabra tan importante para la Humanidad como el Marketing bien entendido, el que aboga por complacer las necesidades de los ciudadanos y el desarrollo en valores de la Sociedad.

En estas páginas, apoyaremos con información y recursos la ciencia del Marketing, trataremos también dar luz y taquígrafos a aquellas buenas prácticas y conocimientos que son rigurosos, destapando los numerosos engaños que se están produciendo en la era digital. ¿Te apuntas? 

 

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Redacción

Marketing Digital Los Mercaderes Digitales. La evolución del Marketing